LA MUERTE

Ya sè que no es el mejor título para iniciar un blog pero es un tema que me ha dado mucho que pensar en los últimos tiempos; sobretodo la última semana en que una persona que conocía de manera personal falleció, debido a una enfermedad muy conocida por todos: Cáncer. Dejando 3 hijos (aún muy jóvenes) sin su madre; y a sus amigos y parientes con un hueco en el corazón. Es cierto que debido a mi trabajo (soy enfermera) la he visto (y la veo) muy de cerca todos los días, pero la cosa cambia cuando no es un paciente (y no es que no se sienta nada, pero ese es otro tema).

Ahora, iniciemos por el principio; el ser humano desde los inicios de los tiempos intenta alargar la vida lo más posible (la prueba mas feaciente de esto es el progreso de la medicina y por ende el aumento del promedio de vida) pero por qué? la respuesta más sencilla (en general) es que los seres humanos tememos a lo desconocido (y obviamente a morir retorciendonos del dolor provocado por algunas enfermedades); y desde siempre la respuesta a la pregunta que casi todos nos hemos hecho alguna vez en la vida no ha encontrado ni muy de cerca la respuesta, que cosa hay después de la muerte? y sobretodo, hay un después?

Entonces veamos una definición sencilla de muerte: final de la vida como la conocemos. Pero, como la tomamos? debemos verla como una enemiga que debemos derrotar? o como una amiga a la cual andar cuando llega el momento?

Ya sé, muchos creyentes dirán que encontraremos la vida eterna, ángeles o demonios (según como te hayas comportado) etc etc etc; los escepticos/ateos (ya se que son conceptos un poco distintos pero se acercan mucho) dirán que no hay nada, que ahi termina todo; pero la pregunta siempre queda, porque hasta el dia de hoy nadie se ha ido y ha regresado de la muerte (dejando de lado Jesús, si es que existió, que no puede testimoniar) y aquí de nuevo debo decir: Ya sé, hay muchas testimonianzas de personas que han estado clinicamente muertas y dicen haber visto una luz o gente cercanas a ellas ya fallecidas; peeeeero (siempre hay un pero) la ciencia lo explica como que el cerebro nos provoca alucinaciones; osea, en simples palabras: nos juega (hasta el último) malas pasadas.

Entonces (regresando al inicio) como tomamos la muerte? bueno pues, para la mayoría de nosotros es una cosa muy trágica y casi ninguno de nosotros lo propone como tema de conversación en reuniones; es un tema delicado y poco «alegre» para discutirlo. Aunque si debo decir que en algunas comunidades en diferentes partes del mundo no es algo triste y hasta hacen fiesta para despedir a sus seres amados; y aquí me pregunto; quienes seran los extraños? ellos? o nosotros? creo que nunca lo sabré.

Lo que si puedo decir que sé, es que con el pasar del tiempo (y por experiencia propia) he aprendido a no verla (en muchos casos) como LA ENEMIGA, sino como el solievo para muchos pacientes (y por qué no? parientes también) a todo el sufrimiento que vivían, y también puedo decir que (según mi opinión) la demostración mas grande de amor que se pueda tener es «dejar» que nuestro ser querido se vaya con tal de que no sufra más y quitar ese «egoismo» de querer tenerlo a toda costa.

Desde este pequeño escrito dejo mis más sinceras condolecias a todos aquellos que hayan perdido a alguien amado y sobretodo les digo que (como alguna vez escuche en una canción):

«LA MEJOR MANERA DE RENDIRLE HOMENAJE A ALGUIEN QUE SE FUE ES CONTINUAR VIVIENDO…»

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